Enrique Rojas Psiquiatra
Enrique Rojas, psiquiatra HISTORIA DE LA MELANCOLÍA
Las civilizaciones antiguas
En la historia de Occidente hay dos raíces remotas que son ambas fluviales: la egipcia, que nace en el Nilo y aquella otra que brota de Mesopatamia, entre los ríos Tigris y Eúfrates. Egipto representa muchas cosas a la vez, ya que constituyó una de las más antiguas y excelentes civilizaciones del mundo, hace unos 5000 años, cuando aún Mesopotamia era un escenario de insignificantes disputas entre ciudades-estado y los otros continentes, Europa, Asia y América estaban pobladas de cazadores de la Edad de Piedra.
Egipto se inicia hace mas de 5000 años, pero su historia empieza sobre todo hacia el 3100 a. C., cuando el rey Menes unificó el Alto y Bajo Egipto y acaba cuando se convierte en provincia romana, en el 30 a. C. Por ese tiempo, el pueblo egipcio había aprendido a hacer pan, a mezclar la pintura, a fundir, a trabajar el cobre, perforar abalorios, asociar minerales para hacer cosméticos y lustrar la piedra y la superficie de recipientes cerámicos. Habían inventado la azada, el mas antiguo instrumento de agricultura y realizaban experimentos en la cría de animales y cultivo de las plantas. Egipto era una tierra próspera gracias al Nilo, esa arteria vital que discurría de norte a sur. Allí, en el delta del Nilo, florecen en sus aguas pantanosas y estancadas, una planta que pertenece a la familia de las ciperáceas y cuyo nombre es el papiro, ellos la empleaban para muchos usos, pero su tallo triangular y con una longitud de varios metros, creó las primeras hojas de papel. Se cortaba la médula en finas tiras que después de secarse, se disponían en capas superpuestas, después se procedía a encolarlas para evitar que se corriese la escritura y se las dejaba secar al sol. Así nació el rollo de papiro egipcio1 . Desde el siglo XIX a.C se conocen los denominados Libros de los muertos, que se depositaban en la tumba de esa persona , algunos contenían ilustraciones y también observaciones y comentarios y en ellos se habla en ocasiones, de la melancolía, como enfermedad del estado de ánimo, que había transitado por la vida de ese personaje. Eran encargados por difuntos distinguidos ó ricos. Otras veces, se utilizaba el cuero ó tablillas recubiertas de estuco ó placas de piedra caliza ó cerámica.
Mesopotamia es un nombre que significa entre dos ríos, designando la zona situada entre el Tigris y el Eúfrates, abarcando hoy en día la mayor parte de Irak, el noroeste de Siria y parte del sudeste de Turquía. Fue la cuna de la civilización sumeria y babilónica. Poseía unos recursos naturales procedentes de la agricultura, la minería y durante muchos siglos, fue uno de los centros literarios más importantes del mundo.
En Mesopotamia los primeros médicos eran sacerdotes, En la civilización babilónica, un cuarto de milenio a. de C., los sacerdotes eran los médicos, en su mayor parte. Lo que hoy llamamos depresión en aquellos tiempos se atribuía a la posesión demoníaca y a otras causas mágicas. Los tratamientos eran a base de unas píldoras especiales, adivinación, oráculos, astrología, baños, etc. Viene ya la primera interpretación cíclica de la melancolía: respondía al movimiento periódico de los cuerpos celestes. El vaivén de las emociones, las subidas y las bajadas en los estados de ánimo, tienen aquí su punto giratorio. Como, además cada enfermedad tenía una relación específica con un determinado demonio, surgen los ritos y los ceremoniales que tratan de conjurar este maleficio.
Las tabletas cuneiformes fueron difundidas por los semitas, los sumerios y los acadios y han sido conocidos gracias a las excavaciones de Ur de Caldea,Lagash y sobre todo, Nippur, en donde se pueden ser las tabletas de arcilla con cánticos e himnos para elevar el ánimo del pueblo en las sequías y dificultades de su tiempo.
Egipto tuvo dos vertientes de influencia: una oriental y otra africana. El primer médico que conocemos de esta época es Imhotep -2850 a. de C.- , fue también sacerdote. Utilizó los sueños de incubación, actividades manuales, recreativas, de laborterapia. Se han podido encontrar dos papiros muy importantes: el de Ebers y el de Edward Smith (año 1550 a. de C.). Este último nos informa de los ritos mágicos que ya se empleaban. Aparece por primera vez el diagnóstico histeria, aunque con otra formulación: pensaban que era una enfermedad producida por el útero, órgano móvil que recorría las distintas partes del cuerpo, produciendo estas alteraciones. Conviene no perder de vista que para la medicina de este tiempo cada zona corporal, o cada órgano de nuestro patrimonio orgánico, estaban gobernados por espíritus concretos, distintos entre si y con su propia autonomía. Esta cosmología daba lugar a una patología rica y frondosa, con un tejido de conexiones entre lo somático y lo psíquico realmente notoria.
Al tiempo que en el valle del Nilo, el papiro se convertía en material de escritura principal y daba lugar a los primeros libros, otra cultura de tan alta resonancia prosperaba muy lejos de allí, también con manifestaciones bibliográficas muy sugeentes. Ya 3000 años a.C. contaba China con producciones literarias y del arte de la escritura. Lao Tzé, el gran filosofo del siglo VI a.C. fue archivero de la corte imperial y menciona en sus escritos las emociones y entre ellas, la importancia de la tristeza y sus añadidos2. En esa misma época, Confucio escribió también sobre los sentimientos de fatiga y hundimiento y abordó la manera de alcanzar la serenidad. En el año 213 a.C. el emperador Ts’ in Shihuangti quemó muchos libros de ese tiempo, porque los autores se habían atrevido a criticar su política, salvando aquellos en los que se trataba de temas diversos, especialmente los referidos a la filosofía oriental y la consecución de la armonía interior y la felicidad.
Los hebreos mostraron una gran psicología para tratar a los enfermos. En el Talmud, en donde se recogían oralmente las leyes, los rabinos desarrollan un papel primordial. Ya se subraya que los sueños quieren decir algo, tienen un significado que es menester conocer. , Los trastornos del ánimo son curados a base de diversiones y hablando espontáneamente de lo que dichos enfermos sienten. Al tener estos pueblos una religión monoteísta, en un solo dios, el que da la salud y el que produce la enfermedad. La enfermedad venía como un castigo al pecador.
Los persas trazaron una “ley contra los demonios”, el Venidad. Su religión tenía dos raíces: Ormuz y Ariman, el espíritu del bien y del mal respectivamente. Las energías corporales luchan entre el placer y el deber, entre el mal y el bien. Por ello los antiguos persas eran exigentes consigo mismos, y las enfermedades psíquicas en general pensaban que eran debidas al abandono y la dejadez, en el Zendavesta o camino de la bondad. Su concepción médica era menos elaborada que la egipcia.
Finalmente conviene subrayar que la medicina oriental, hindú, está recogida en Los Vedas, o libros sagrados, en donde se coleccionaban los himnos, las oraciones y las súplicas. La religiosidad de estos pueblos era importantísima. El hombre se redime a sí mismo en la renuncia a los placeres y en la entrega al bien a los demás. La ascética recorría estos parajes con una fina filosofía. Su medicina es semejante a la persa y a la china: fuerzas contrapuestas luchan dentro del hombre. Los brahamanes poseían unos poderes especiales, no sóló espirituales, sino también curativos. La melancolía se localizaba dentro del cuerpo y en ciertas características de la personalidad. Me parece importante esta observación que ya a principios del siglo XX será recogida como hipótesis de trabajo y verificada a través e investigaciones rigurosamente controladas.
Pero quizás el rasgo psicológico mas a destacar por las corrientes culturales de la época hindú es la vuelta hacia la intimidad, el elogio de la introversión, práctica fundamental de la religión budista. Nacen así nuevas técnicas terapeúticas: la meditación, el silencio , el recogimiento de los sentidos, etc. Toda la filosofía de Buda se alimenta de dos variables: la enfermedad y la muerte. el objetivo final es que el hombre llegue al nirvana: estado de ánimo sin tensiones, sereno, desprovisto de pasiones contrapuestas. Se alcanza mediante una técnica nueva: la meditación. Es evidente que lo mas interesante para nosotros no es la medicina budista en sentido estricto, sino su filosofía de la vida, su ética y ese afán por bucear en los mundos internos, intentando alcanzar el equilibrio de la personalidad.
Doctor Enrique Rojas Montes, Psiquiatra
Catedrático de Psiquaitría